domingo, 2 de diciembre de 2012
Ángel de frías alas...
Ángel de frías alas que rompe el hielo que cubre la tierra cada mañana..., desata tu calidez humana y viste el suelo con gotas de momentos del pasado, que se hacen presente entre las horas que canta el reloj de la vida.
Forja en un yunque de hierro la espada que nos defienda de cualquier ataque, que se empuñe con entereza y sin miedo, que lleve por bandera la verdad de un corazón que quema como el fuego, pero que calma como el más tibio de los bálsamos.
Reviste las paredes de esta habitación con la sabiduría tejida con los años, y que su alma sea mi compañera hasta que dejen de amanecer los días.
Paciencia calmada de una mente pensante que sin embargo altera los sentidos con un golpe de aire, pero que cuando la puerta de casa se cierra, todo queda nuevamente en su lugar..., en equilibrio.
Ángel de frías alas, ven y siéntate conmigo bajo la suavidad de esta manta, te daré calor si lo necesitas y una lluvia de risas aunque no haga falta...
miércoles, 19 de septiembre de 2012
¿Quién dijo miedo?
Alguien dijo una vez: "la única cosa a la que tenemos que tener miedo es al propio miedo".
Lo que realmente nos provoca estrés, ansiedad e infelicidad no es la realidad a la que nos enfrentamos, sino al estado que nos provoca el miedo.
Cuando somos capaces de afrontar nuestros temores y desarrollar autoconfianza, se abre un nuevo mundo lleno de un sin fin de oportunidades.
Imagina lo que podrías ser o hacer si fueras capaz de afrontar ese miedo.
Forma parte de la condición humana el temor, la angustia que puede provocar vernos fracasar en lo que queremos y por ello pensar que ya nada saldrá como teníamos pensado, que siempre habrá alguien mejor que nosotros.
Este largo camino está plagado de puertas tras las cuales se esconden infinidad de "NO"..., pero aunque en apariencia creamos que porque todas cuantas hemos abierto contengan ese NO, llegará el día en el que la que abramos, guardará tras ella un "SI"..., porque de nada vale rendirse sin haberlo siquiera intentado...
El miedo..., ese curioso sentimiento que hace que nos paremos ante lo desconocido, ese astuto contrincante con el que constantemente echamos un pulso que a veces se torna eterno, ese al que tenemos que vencer casi cada día sin descanso.
Ya lo dicen..., la mejor manera de vencerlo es enfrentarse a el..., así que suelta el freno..., porque miles de puertas esperan ser abiertas por tus manos escondiendo ese "Si"..., porque nunca es tarde para empezar.
¡Adelante valientes!
miércoles, 11 de julio de 2012
Pensamientos ordenadamente desordenados
Imperiosa necesidad que azota el pensamiento, quien obliga a sentarse a escribir..., sin saber porqué ni para qué, pero que aquí se resigna ante este nervioso silencio, extrañamente envolvente.
Notas de una melodía primitiva que se siente inacabada y sin ideas que la inspiren, rompiéndose el cerebro en mil partes, en busca de alguna absurda ecuación que explique tanto desorden en estos cajones.
Sin tiempo de pararse a pensar realmente...
Tierra hostil a medias habitada, entre piedras forjadas y labradas a través de una sabiduría milenaria, viendo flechas que marcan el camino a seguir y dejando huellas que delatan nuestra posición ante el enemigo, pero también necesarias para que nos encuentren los aliados.
Vida pintada a trazos sin forma lineal definida, creando un todo en conjunto, admirado por unos..., odiado por otros.
Curiosa osadía cometida por estas manos que se atreven a exponer tanto ordenado desorden de ideas.
Respirando un aire que se torna puro, filtrado por una sonrisa pensativa aderezada con gotas de un sincero momento..., picante como las guindillas, dulce con un sutil punto amargo como el mejor de los chocolates...
Necesario sentido común de mi mente consciente que nunca deja de luchar...
domingo, 27 de mayo de 2012
A veces...
A veces me pregunto como se puede deshacer un nudo sin dejar la marca en la cuerda...
A veces ignoro las consecuencias que tendrán mis palabras, dichas o escritas.
A veces me paro a pensar o recordar...,
A veces cometo errores desprovistos totalmente de maldad, y cuando quiero darme cuenta del fallo, ya se me ha caído todo el peso del mismo encima.
A veces escucho melodías que se que me harán llorar... pero las lágrimas son una forma de aliviar la carga que lleva a cuestas el alma, ya sea por el pasado..., o por el miedo que provoca el futuro que aún no nos ha sido desvelado.
A veces temo perder la partida de ajedrez que juego mano a mano con la vida...,
A veces temo perderte.
A veces me siento en silencio y cierro los ojos...
A veces creo percibir un olor que me recuerda a ti...
A veces miro al cielo buscando entre plegarias las respuestas a miles de preguntas que me asaltan...
A veces la familia duele, los amigos duelen...
A veces escribo palabras que nunca serán leídas...
A veces con tu ayuda soy capaz de vencer mis miedos.
A veces se que puedo llegar a ponerme demasiado sensible...
A veces creo que todo cuanto me proponga, podré conseguirlo si lucho por ello.
A veces me cabreo aunque intente evitarlo.
A veces maldigo mi suerte asi como a veces me siento afortunada.
A veces me meto donde nadie me llama y siendo consciente, pido perdón por ello.
A veces sueño con los ojos abiertos...
A veces me derrumbo sin consuelo...
A veces tengo que decir lo siento..., pero siempre que lo digo es de corazón.
A veces debería estarme quieta...
Cometeré un millón de errores, lo sé...
miércoles, 23 de mayo de 2012
Allí donde se mece la calma...
- Buscando la frontera que separa el consuelo del perdón.
Trazando los límites de la loca cordura de este corazón.
Pausando la respiración que se acelera en momentos agitados,
envolviendo en la calma unos nervios que se presumen templados.
- Escuchando aquello que no necesita ser pronunciado.
Entendiendo ese agobio que llega tan inesperado.
A la caza de encontrar la forma de aplacarlo
y frenar ese tornado que en segundos se ha desatado.
- He llegado hasta aquí, no sin esfuerzo.
He luchado, reído y llorado por esa oportunidad.
He desentrañado los entresijos de este caprichoso destino...
y aquí estoy..., sin escudos ni armadura y aprendiendo con humildad.
- Voy dejando el espacio necesario para poder respirar,
llevo cargada la botella de oxígeno para empezar a bucear.
Tengo el equipo preparado para sumergirme y explorar,
para emocionarme con lo majestuoso de ese inmenso mar.
- Dejándome mecer entre la cal y la arena,
dejando que los silencios se llenen de vividas sonrisas.
Dejando que todo llegue y todo pase,
ya que dejarse llevar, no significa vivir con prisas.
- "Tengo el mástil de una nave sin bandera,
entre besos que se mueren por tu piel.
Tengo el tiempo y un reloj lleno de arena...
y son para ti que a mi me vale con que los quieras".
- Déjame soñar en mitad de una noche de mayo
mientras te miro y te deseo sin decirlo.
Deja que mis dedos digitalicen cada rincón de este universo
y que sepan donde perderse y donde volver, y así una y otra vez poder revivirlo.
"Aquí estoy y aquí estaré...donde siempre he estado..."
Y llegaré hasta donde tenga llegar..., desde la cima más alta... hasta el mar más lejano, porque aunque todo temo... nada me frena...
jueves, 12 de abril de 2012
Tan solo deja que...
Y cómo no pararse a pensar en mitad de tanto silencio...
Deja que la quietud de esta noche me embriague los sentidos con cálidos recuerdos..., que aunque parezcan un sueño los siento reales en cada poro de mi ser.
Déjame fluir con la espontaneidad que no se planea para una sonrisa, para una caricia, para una palabra amable o para un momento de desatada pasión.
Déjame si quiero vibrar con cada nota que reclama mi oído a tu voz, y estremecerme con tan solo recordar el tacto de tus manos en mi pelo.
Déjame ser libre para vivir o sentir sin necesidad de colgar banales etiquetas que denoten en qué punto nos hallamos, tan solo que pase el tiempo y llegado el momento ya decidiremos qué momento nos describe en ese instante.
Déjame apaciguar la ira o la angustia de estas aguas, sin alterar el cauce del río que fluye montaña abajo.
Déjame ser el sol de una mañana de verano, asfixiante y abrasador..., y la par la luna llena que alumbra la senda en las noches más oscuras en mitad de un humedal.
Déjame perderme en mitad de un páramo y disfrutar a través de tus ojos de la majestuosidad del vuelo de un pájaro.
Deja que mi mente viaje hasta los límites más insospechados del deseo, y déjala volver cargada de gotas de ese sudor placentero que chorrea por la espalda.
Deja de escuchar por un segundo el tic-tac de ese reloj que va marcando los pasos cual procesión de semana santa.
Déjame ser el trapecista que cruza entre dos montañas sin red de seguridad..., correré ese riesgo, sé a lo que me enfrento, sé a lo que no temo.
Déjame si quiero tejer la manta que te tape en las noches más frías, o ser el viento que de vueltas a un molinillo colorido colgado de tu balcón.
Déjame ser la lluvia que moja la tierra de tu alrededor y deja que me empape de ese dulce aroma.
Deja de hacerte preguntas que no es menester contestar.
Déjate llevar a los rincones más lejanos de tu mente, y déjame ser esa compañía silenciosa en ellos.
Déjame ser la mano que te ayude a levantarte del suelo o el hombro en el que te apoyas cuando te has dado un golpe en la pierna.
Déjame dar sin pedir, déjame ser sin esperar, déjame ser y estar, déjame hablar sin explicar..., tan solo, deja que actúe esta natural espontaneidad..., no hace falta preguntarse nada más, no hace falta buscar nada más...
Tan solo deja que..., todo llegue y todo pase...
martes, 10 de abril de 2012
En mitad del silencio...
Hoy
lloraré lágrimas en el silencio que queda tras de ti.
Hoy
miraré con los ojos cerrados más allá del corazón.
Hoy
gritaré callada que te necesito…
Hoy daré
un suspiro a la distancia…
Hoy
hablaré sin mediar palabra.
Hoy
abrazaré el frío que me envuelve.
Hoy me
llenaré de ti.
Hoy me
arroparé con tus caricias.
Hoy me
desnudarás con tus sueños.
Dormiré
en los brazos de esta noche de primavera.
Pensaré
en ti más allá de la razón.
Miraré
las estrellas que contemplé aquella noche contigo.
Oirán
los vientos la música de mi alma.
Andarán
mis pies sobre los pasos que me llevan a tu lado.
Derribaré
muros de miedo a mi paso.
Hoy
soñaré despierta como cada día.
Hoy le
escribiré a tu almohada lo que pienso,
Para que
ella mientras duermes te acune.
Hoy arderá
en mi la hoguera de tu cuerpo.
Caminaré
dejando atrás los temores que me persiguen.
Incesante
deseo de estar junto a ti.
Paz que
me deja descansar sobre tu hombro.
Tranquilidad
que me das cuando se cruzan nuestras miradas.
Hoy te
protegeré de las pesadillas.
Iré más
allá del sol para refugiarte si hace falta.
Hoy mis
ojos se inundan de lágrimas porque te echo de menos.
Hoy el
ruido no existe porque todo está vacío…, no estás aquí.
Hoy te
necesito para ir de tu mano y mirar de frente a la vida.
Hoy
siento tristeza porque voy a contra tiempo.
Hoy
lloraré lágrimas en el silencio que queda tras de ti…
Pero tus
manos secarán mi cara y tu voz calmará mi alma.
miércoles, 28 de marzo de 2012
Navegando...
Recorrí los mares de asfalto sin salvavidas alguno,
En busca de la suavidad de ese verde tul…
Quise andar con los pies descalzos y desnudos
En busca de aquello que tienes tú.
Anduve por mundos que nunca llegué a conocer,
Dejé huellas por una naturaleza que se tornaba salvaje…
Quise recorrer colinas y valles…
Aunque por más de uno tuve que pagas caros peajes.
Cultive sonrisas allá por donde pasé,
Regué con lágrimas los campos del pasado,
Coseché ramos de recuerdos añorados hoy,
Y dejé en barbecho la tierra que atrás ha quedado.
Contuve más de un grito ahogado en mi garganta,
Disipe la desesperación alzando la vista al cielo,
Me arrodillé ante el sufrimiento causado,
Y no sin esfuerzo decidí, de los ojos, quitarme el velo.
Continué navegando por estos mares llenos de alquitrán,
Reparé mi barca en las islas a las que conseguí llegar.
Puse parches donde se abrió una grieta,
Y en la arena de la vida me senté un segundo a descansar.
En tantas ocasiones me sentí cual naufrago desorientado,
Sin brújulas que me chivaran por donde seguir…
Así que no tuve más remedio que alzar las velas de este barco,
Y dejar que el instinto a forma de viento lo llevara por mí.
Llené mis pulmones de aires densamente contaminados,
Tosí cual fumador empedernido al pasar los años…
Tuve que filtrar la sangre que bombeaba mi corazón,
Usando la sabiduría y la experiencia adquirida como paños.
Me lleve lo mejor, escrito en las páginas de mi diario,
Deseche lo malo porque es lo que debe ser reciclado.
Curé las heridas que destrozaban mis pies
Y volví a alzar la vida hacia este único cielo azulado.
Y seguí navegando por estos inmensos mares de asfalto,
Buscando la suavidad y majestuosidad de aquel verde tul,
Seguí cosechando campos de cálidas sonrisas,
Y guardé un trocito de todas ellas, usando mi alma como baúl.
Nadia S.M.
jueves, 22 de marzo de 2012
Pensamientos de antaño..., rescatados del fondo del baúl...
Busco la sabiduría que se esconde entre miles de páginas en
los libros de la vida…
Leo cientos de frases inacabadas, inertes, suspendidas en
mitad de este aire condensado que dificulta la respiración…, recibiendo el
oxígeno que procede de tu calor.
Miro y no encuentro nada, subo y me caigo…, bajo y
tropiezo…, me levanto y te encuentro.
Fascículos que llenan estos “libros” sobre mitos y ritos de
un mundo desenfrenado, parado a su vez por tu pensamiento…, por las estanterías
de mi memoria…, por este “yo-tú-nos”.
Me tapo la cara con las manos…, sumiéndome en una infinita
oscuridad… pero yo la controlo; si quiero volver a la luz, solo tengo que
separarlas y podré ver de nuevo.
Pero ¿puedo salir realmente? No toda tiniebla es controlable
por el deseo humano y creo que poco a poco me pierdo en ella, cual arenas
movedizas que cuanto más te mueves, mas te engullen, hasta que dejan que te
“abrace” la propia muerte entre sus fangos helados… asfixiados.
Realmente, lo que quiero es encontrar la fórmula química que
hace que el Fósforo, en contacto con una mecha, haga saltar la chispa que
encienda esa vela que parece consumida…, pero que observándola, sé que se puede
volver a iluminar…, pero ¿realmente podré conseguirlo? Seguramente, si dejo de
buscar, la encontraré…, lección aprendida.
Ensordecida por corcheas, pentagramas, sostenidos y
silencios que golpean mi cabeza sin descanso… “Chopin y su Piano Nocturne In
Mib”…
Por lo tanto, aquí me quedo, empapando mis sentidos de
sabiduría y conocimiento para poder trazar los planos de la mente humana, y así
encontrarte, donde quiera que estés.
Queriendo pensar... dejar de buscar un día tras otro las
respuestas a las preguntas que me machacan entre las estanterías de la
memoria... perdida en mitad de un ABeCedario destructor de mi misma... sin
saber que decir ni qué hacer...
Señales en mitad de la nada que son interpretadas con el libre antojo de un
significado nulo.
Todo lo siento desde el olvido de mi memoria...
Desde el egoísmo de "la cárcel del deber y tener
que..."
Observando todo a través del telescopio de la razón..., ese
con el que un día quise ver las estrellas...
Tic-Tac... los minutos siguen pasando..., siento que se me
acaba el tiempo, y no conseguí la clave para resolver el juego..., eso que
nunca tendré para llegar a... en fin.
Soy la marioneta de algún Dios cruel.
Al parecer solo fué el espejismo creado bajo el calor de mi
desierto..., la alucinación se empeña en marchar..., y desde la distancia de
mis dunas lo acabará haciendo.
Realismo crudo... sombras de la mente..., sueños del ayer
sin ser ni ver, sin creer ni conocer.
Eclipses..., lunas..., nubes... y la espada de Damocles
sobre mi cabeza, oscilando cual péndulo en el reloj que marca las horas del
final..., el momento de decir "Nadia ha llegado tu hora, ya viviste
bastante, perdona si no fué suficiente, pero has de morir".
En fin, cosas de mi cabeza, cicatrices del interior que se
abren, estrías en la mente y los recuerdos.
lunes, 19 de marzo de 2012
Cuando solo queda el silencio...
Buenas noches silencio…
Buenas noches soledad…
A vosotros
dos que os habéis instalado en mi y no me dejáis ni a sol ni a sombra…, que lo
único que dejáis que de vez en cuando os acompañen, es el sonido de unas notas
que flotan como burbujas de jabón en el aire, conteniendo en cada una de ellas
un recuerdo que ha de quedar guardado en este inmenso baúl en que se ha
convertido mi memoria y gran parte de mi ser…, porque como pompas jabonosas se
convirtieron en sueños…, en cada una encerrada una sonrisa, una mirada, un
abrazo, un aroma, un detalle… y hasta cientos y cientos de saladas lágrimas…
Adiós
corazón…, tu que tanto me calentaste en las frías noches de invierno, tu que tanto
me cantaste cuando las mariposas volaban dentro de mi estómago…, tu que me
impulsaste a volar sin darte cuenta de que mis alas eran de cera…, sin darte
cuenta de que cuando llegara al Sol…, se derretirían y me harían caer…, como he
caído.
Adiós fuego
de mi ser, chispa de mi alma…, adiós a ti que sin querer tanto dañé por una
prueba o no…, pero daño al fin y al cabo.
Adiós volcán
de mis deseos…, pantano de la más cristalina agua…, adiós a ti a quien llegué a
amar tanto, que antes preferí mi sacrificio a tu pena.
Vísteme
melancolía con tus más delicadas sedas…, cubre mi cuerpo desnudo con tus más
cálidas prendas…, concédeme la paz de este espíritu derrotado en esta batalla,
bríndame por favor la tranquilidad y el sosiego que necesitan mis heridas.
Calma las
tormentas que se han desatado dentro…, los tornados han descargado toda su
furia destrozando todo cuanto han encontrado a su paso…, valor, ilusión,
fuerza, sueños, entereza…, y ahora que miro a mi alrededor, me llego a
preguntar cuánto queda de todo eso que construí con tanto empeño.
Bombea
sangre a mis sentidos nuevamente…, teje nuevas metas y plastifica los errores
para que no se deterioren y siempre pueda aprender de ellos.
miércoles, 14 de marzo de 2012
Una palabra...
Una palabra, una sonrisa..., una mirada,
el conjunto de todo y nada al tiempo
que no hace otra cosa que dar paz a mi pensamiento,
mientras en esta estación sigo sentada.
Como el azúcar glass de una ensaimada,
que le da un especial sabor, pero no empalaga.
Que se ensalza con una chispa de dulzura..,
derrochando por doquier ríos de ternura.
Letras que forman frases inacabadas,
intentando construir autopistas en el camino.
Me convierto en contrincante y espectadora,
mientras juego un partido de tenis con el destino.
Si me paro a pensar..., recuerdo.
Si recuerdo..., sonrío.
Si empiezo a sonreír..., añoro.
Y si añoro... siento un extraño vacío.
Voy a la caza y captura de unas palabras
que andan flotando en mitad de un aire condensado,
que a veces me calman, a veces me torturan...
rebotando sin cesar de lado a lado.
Llega la primavera y se van los mares de hojas secas...
se van los días de tardes grises y frescas.
Llega el momento de hacer una virtud de la paciencia...
ganando en sabiduría..., tirando de experiencia.
Voy de la mano de una imagen anclada a mi mente,
de un sentimiento quizás prohibido,
de un deseo callado...,
de una ilusión latente.
Fabricando sueños convertidos en versos,
haciendo aún más grande la inmensidad de este universo.
Pintando el cielo con un millón de estrellas...
haciendo del firmamento un manto suave y terso.
Todo es empezar...
Aquí empiezo dejando atrás un capitulo mas de esta
vida, pasando otra pagina hacia el mañana... encontrándome desnuda ante el
tiempo... buscando la luz de esa luna llena que me guié para saber por donde
debo continuar... Intentando no perderme en mitad de tanta oscuridad.
Ante todo nunca pierdo la esperanza de que mañana, el sol vuelva a brillar...
Bienvenid@s a las autopistas de mis pensamientos... sientense..., relajense y disfruten del viaje.Ante todo nunca pierdo la esperanza de que mañana, el sol vuelva a brillar...
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