jueves, 22 de marzo de 2012

Pensamientos de antaño..., rescatados del fondo del baúl...


Busco la sabiduría que se esconde entre miles de páginas en los libros de la vida…

Leo cientos de frases inacabadas, inertes, suspendidas en mitad de este aire condensado que dificulta la respiración…, recibiendo el oxígeno que procede de tu calor.

Miro y no encuentro nada, subo y me caigo…, bajo y tropiezo…, me levanto y te encuentro.
Fascículos que llenan estos “libros” sobre mitos y ritos de un mundo desenfrenado, parado a su vez por tu pensamiento…, por las estanterías de mi memoria…, por este “yo-tú-nos”.

Me tapo la cara con las manos…, sumiéndome en una infinita oscuridad… pero yo la controlo; si quiero volver a la luz, solo tengo que separarlas y podré ver de nuevo.
Pero ¿puedo salir realmente? No toda tiniebla es controlable por el deseo humano y creo que poco a poco me pierdo en ella, cual arenas movedizas que cuanto más te mueves, mas te engullen, hasta que dejan que te “abrace” la propia muerte entre sus fangos helados… asfixiados.

Realmente, lo que quiero es encontrar la fórmula química que hace que el Fósforo, en contacto con una mecha, haga saltar la chispa que encienda esa vela que parece consumida…, pero que observándola, sé que se puede volver a iluminar…, pero ¿realmente podré conseguirlo? Seguramente, si dejo de buscar, la encontraré…, lección aprendida.

Ensordecida por corcheas, pentagramas, sostenidos y silencios que golpean mi cabeza sin descanso… “Chopin y su Piano Nocturne In Mib”…

Por lo tanto, aquí me quedo, empapando mis sentidos de sabiduría y conocimiento para poder trazar los planos de la mente humana, y así encontrarte, donde quiera que estés.
Queriendo pensar... dejar de buscar un día tras otro las respuestas a las preguntas que me machacan entre las estanterías de la memoria... perdida en mitad de un ABeCedario destructor de mi misma... sin saber que decir ni qué hacer...
Señales en mitad de la nada que son  interpretadas con el libre antojo de un significado nulo.

Todo lo siento desde el olvido de mi memoria...
Desde el egoísmo de "la cárcel del deber y tener que..."
 
Observando todo a través del telescopio de la razón..., ese con el que un día quise ver las estrellas...
Tic-Tac... los minutos siguen pasando..., siento que se me acaba el tiempo, y no conseguí la clave para resolver el juego..., eso que nunca tendré para llegar a... en fin.
Soy la marioneta de algún Dios cruel.
Al parecer solo fué el espejismo creado bajo el calor de mi desierto..., la alucinación se empeña en marchar..., y desde la distancia de mis dunas lo acabará haciendo.
Realismo crudo... sombras de la mente..., sueños del ayer sin ser ni ver, sin creer ni conocer.
Eclipses..., lunas..., nubes... y la espada de Damocles sobre mi cabeza, oscilando cual péndulo en el reloj que marca las horas del final..., el momento de decir "Nadia ha llegado tu hora, ya viviste bastante, perdona si no fué suficiente, pero has de morir".

En fin, cosas de mi cabeza, cicatrices del interior que se abren, estrías en la mente y los recuerdos.

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