A veces ignoro las consecuencias que tendrán mis palabras, dichas o escritas.
A veces me paro a pensar o recordar...,
A veces cometo errores desprovistos totalmente de maldad, y cuando quiero darme cuenta del fallo, ya se me ha caído todo el peso del mismo encima.
A veces escucho melodías que se que me harán llorar... pero las lágrimas son una forma de aliviar la carga que lleva a cuestas el alma, ya sea por el pasado..., o por el miedo que provoca el futuro que aún no nos ha sido desvelado.
A veces temo perder la partida de ajedrez que juego mano a mano con la vida...,
A veces temo perderte.
A veces me siento en silencio y cierro los ojos...
A veces creo percibir un olor que me recuerda a ti...
A veces miro al cielo buscando entre plegarias las respuestas a miles de preguntas que me asaltan...
A veces la familia duele, los amigos duelen...
A veces escribo palabras que nunca serán leídas...
A veces con tu ayuda soy capaz de vencer mis miedos.
A veces se que puedo llegar a ponerme demasiado sensible...
A veces creo que todo cuanto me proponga, podré conseguirlo si lucho por ello.
A veces me cabreo aunque intente evitarlo.
A veces maldigo mi suerte asi como a veces me siento afortunada.
A veces me meto donde nadie me llama y siendo consciente, pido perdón por ello.
A veces sueño con los ojos abiertos...
A veces me derrumbo sin consuelo...
A veces tengo que decir lo siento..., pero siempre que lo digo es de corazón.
A veces debería estarme quieta...
Cometeré un millón de errores, lo sé...
