miércoles, 23 de mayo de 2012
Allí donde se mece la calma...
- Buscando la frontera que separa el consuelo del perdón.
Trazando los límites de la loca cordura de este corazón.
Pausando la respiración que se acelera en momentos agitados,
envolviendo en la calma unos nervios que se presumen templados.
- Escuchando aquello que no necesita ser pronunciado.
Entendiendo ese agobio que llega tan inesperado.
A la caza de encontrar la forma de aplacarlo
y frenar ese tornado que en segundos se ha desatado.
- He llegado hasta aquí, no sin esfuerzo.
He luchado, reído y llorado por esa oportunidad.
He desentrañado los entresijos de este caprichoso destino...
y aquí estoy..., sin escudos ni armadura y aprendiendo con humildad.
- Voy dejando el espacio necesario para poder respirar,
llevo cargada la botella de oxígeno para empezar a bucear.
Tengo el equipo preparado para sumergirme y explorar,
para emocionarme con lo majestuoso de ese inmenso mar.
- Dejándome mecer entre la cal y la arena,
dejando que los silencios se llenen de vividas sonrisas.
Dejando que todo llegue y todo pase,
ya que dejarse llevar, no significa vivir con prisas.
- "Tengo el mástil de una nave sin bandera,
entre besos que se mueren por tu piel.
Tengo el tiempo y un reloj lleno de arena...
y son para ti que a mi me vale con que los quieras".
- Déjame soñar en mitad de una noche de mayo
mientras te miro y te deseo sin decirlo.
Deja que mis dedos digitalicen cada rincón de este universo
y que sepan donde perderse y donde volver, y así una y otra vez poder revivirlo.
"Aquí estoy y aquí estaré...donde siempre he estado..."
Y llegaré hasta donde tenga llegar..., desde la cima más alta... hasta el mar más lejano, porque aunque todo temo... nada me frena...
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''aunque todo temo... nada me frena...''
ResponderEliminarexcelente final, excelente frase
:)