domingo, 13 de enero de 2013
Por ti, pichote
Pasan los días enfrentando unas horas con otras...
El reloj se siente como una bomba apunto de estallar..., inquieto y preocupante no deja de marcar el compás que acentúa este silencio.
Inmersas en lo que viene a ser un mar de dudas..., con una única barca llamada "esperanza" y remando con paciencia y tesón..., no somos de las que se dan por vencidas al primer golpe de viento.
A solas me siento con la mirada perdida en la nada..., barajando opciones como el crupier de la mesa de un casino manoseando sus cartas antes de abrir la partida.
En la plenitud de la vida uno nunca puede o debe abandonar a "su mejor amigo"..., a "su hijo"..., ¿quién tiene el poder de decidir el futuro de nadie?..., Exacto, puede que nadie...
Viviremos y moriremos todos cuantos aquí habitamos, pero ni el más noble ni el más vil de los guerreros desiste de su batalla, aún con mil incertidumbres..., porque aún te queda un largo camino que recorrer a nuestro lado, pequeño.
Porque sigues manteniendo esa dulce inocencia en tus ojos..., como cuando eras un cachorro.
Sé que podemos..., sé que puedes..., y si no lo se, lo creeré de todas formas..., porque demasiadas toallas se tiran al día..., pero esta te aseguro que la tenemos bien agarrada, una por cada punta para no dejarte caer.
Hoy va por ti, pichote.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)